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SORCIÈRE (Nuevo Proyecto) (Teaser)

Brujas, las Devoradoras de Almas.  Burkina Faso 2016

Les Sorcières… las brujas… las devoradoras de almas…
…en Burkina Faso. En medio de la sabana profunda. Lejos de todo. Cerca de nada…

Todavía hoy, en la cultura tribal de los Mossi, muchas mujeres son acusadas de “bruja” por sus vecinos, sencillamente por creer que son las culpables de alguna desgracia que acontece en la aldea. Sin sentido. Culpadas por desconocimiento, por tener alguna discapacidad, por superstición, o simple venganza…
Las llegan a buscar a sus casas… con sed de sangre… con ansias de matarlas… en medio de la sabana. Muchas mueren a manos de sus familias, otras se suicidan antes de ser protagonistas de una orgia de maldad, sufrimiento y sangre. Las más afortunadas consiguen escapar de la “justicia” social y de su nada prometedor futuro. A hurtadillas… furtivas… desahuciadas, destruidas, malditas… solas.
África en estado puro… en mayúsculas. El África de verdad. Duro, áspero. El que duele y raspa la tráquea al tragar… el del dolor, el desconsuelo y la desazón. El África olvidado. El de la superstición, los hechiceros y la tradición… el de las “brujas”…

… y hasta acá llegan, si es que tienen suerte. Al poblado de las “brujas”… Hacinadas. Durmiendo y comiendo -gracias a la caridad de algún corazón bondadoso- en el suelo. Con sus pocas pertenencias amontonadas a sus pies. Enfermas, ancianas, olvidadas, analfabetas, exiliadas, malditas… solas.
Hay veces en la vida, en las que uno se queda sin palabras… Imposible de contar, de resumir… de entender... África…
Les Sorcières… las brujas… las devoradoras de almas…
Cuerpos maltrechos deambulando entre las sombras, esquivos… arrastrándose por el sucio suelo. Hambre… enfermedad… más hambre. Olvido. Ciegas, muchas de ellas… anónimas… demasiados años separadas de la sociedad, de golpe… por obligación. Pesadillas durante la noche pueblan sus días. También de día… día tras día. Cada día. Todos los días… el tempo del tiempo adquiere aquí un nuevo significado. Semanas, meses, años... siempre diferentes… siempre el mismo. Sin presente ni pasado… sin destino cierto… sin futuro…
África. Sol. Calor. Sombras y más sombras… Hambre. Enfermedad. Olvido…

Otro infierno para mujeres. Siempre mujeres, siempre malditas…

…siempre solas.

                                                                                              Acceso directo a trabajo  completo http://antonioaragonr2.wix.com/sorciere

THE PARADISE OF FORGOTTEN HEARTS

Africa 2005 - 2013

Heat, sun and illness… All I see is bodies roaming the Savannah in search of food, shelter and survival, but all there is, is stones and more stones.
Ten years have passed and thousands of patients. Ten, fifteen or thirty expeditions… I´ve lost count.
The countless wounded and disabled resemble beasts. Deathly African pathologies. Hours and hours of work in the operating room. Mutual suffering both alien and heartfelt fill the harsh, rocky and inhospitable plains.
Sands. Red. Covered in blood. Thick. Sweet and red.

And there it was, amidst a gazillion pages in the dictionary, the big, bold T of trauma.
Trauma: a lasting injury from a generally external mechanical agent. Emotional shock that causes lasting damage to the uncounscious. Negative emotion, strong and lasting impression.
Now I have discovered a new synonym. One that defines the emotions I continuously feel when I look into my Nikon journal.

Club feet, deformed, twisted and burned. Mutated arms. Rotting legs and exposed bone. Putrid air fills my lungs. Exposed membranes. Exploding tumors. Cleft lips. Everyone, everywhere crippled and maimed.
Whole regiments. Long days. Beautiful nights. Mosquitoes. Sick people. More mosquitoes. Wounded and disabled. Why would I come back? To Africa? To Togo? You ask absurd questions. I know. You know and He knows.
There are things in life that exist only because without them our lives wouldn´t be so fucking amazing. Live your life and live it well. Limitless. Without regrets. As our beloved Africa.
The real Africa; the one that hurts your throat as you try to swallow. The one made of pain, friendships, solidarity, and grief.
The Oasis. Africa. Six Letters. One after another. Ten years. One after another… Tic-Toc, Tic-Toc. Times flies. Life goes on.
You either lead your own life or sit back and let it pass right by you. The Africa that once seduced you from within, from the depths of your soul. We cannot deny it, we should not want to deny it. Let alone forget.

As someone much wiser once said, ¨Light breaks where no sun shines, where no sea rises, the waters of the heart push the tides. Where evil grows, is also the same place where that which saves us blooms¨.

Oasis… Full of joy… Hidden smiles… Pretty light.

SOMBA

Togo-Benin 2012

In Togo, inside this beautiful and unknown country, there is an enchanted valley where time stopped centuries ago. In Atakora Mountains. The natural border with Benin, in West Africa. The territory of Tamberma warriors. Traditional houses, fetishes, ancestral spirits, bows and arrows… pure nature.
They live searching the balance. A perfect balance. Perfect for themselves and for the environment. Without too much contact that contaminates the soul… without distractions. Pure human nature. Permanent serenity. Enjoying the family, the sun, the moon and the stars. Living with Mother Nature, protecting the environment, preserving their identity… seeking a permanent peace. In their own last territory. At the border... always on the border.

SANNA´M (Teaser)

Minas de Oro Artesanales.  Burkina Faso, 2012-14

Y ahí estaba, en medio de la ausencia en forma de sabana. Escondido entre ásperas rocas, entre hierbajos y famélicos árboles diseminados por la calurosa planicie. Bajo un inclemente sol que martillaba los sentidos. Sin descanso, sin piedad. A millones de años luz de la seguridad y comodidad conocida. En África, siempre en África. Siempre a lo lejos, siempre en medio de la nada.
El hoyo, “le trou”.
Deambular de cuerpos maltrechos por la necesidad. Fornidos, sudorosos, hambrientos. Hombres, mujeres, niños. Muchos niños. Demasiados. Allá en la dura e inhóspita nada del desconsuelo.
Hay lugares en éste, a veces, precioso planeta en el que vivimos en el que la lucha por la supervivencia se torna, simplemente, demasiado dura y carente de sentido. El hoyo. Deambular frenético de cuerpos, entrando y saliendo de las profundidades. Sin descanso. De día y de noche. Eterno. Sin fin. Calor, piedras y más piedras. Horas y más horas. Toneladas de tierra roja saliendo sin descanso de las entrañas de la tierra. El sonido de improvisados morteros invadía el ambiente, sin pausa. Blimmmm blimmm blimmm… Piedras y más piedras. Golpes y más golpes. Blimmm blimmm blimmm… Sol. Calor. Hoyos y más hoyos. Tierra y más tierra. Roja, como la sangre. Blimmm blimmm blimmm…

Sanna´m. “El oro” en lengua mòoré de la tribu mossi.
Sanna´m. Es muy difícil describir lo que supone para los habitantes del hoyo, el significado de esa hasta entonces para mi desconocida palabra. Vida, comida, comodidad, hambre, sudor, lágrimas… muerte. Todo por un puñado de polvo dorado con el que alimentar a la familia. Sacado con mucho sudor dentro de los raídos bolsillos de los gladiadores de las cavernas. Trepando, descalzos, por los angostos pasadizos de un inframundo a punto de sucumbir. Desde cientos de metros de profundidad. Jugando y apostando con la muerte en forma de derrumbe. Horas y más horas de trabajo en el abismo carente de aire puro, de luz, de seguridad. Atiborrados de “04” o “bleu-bleu”, una demoledora y barata (siete céntimos de euro) droga mezcla de cocaína y vete a saber cuántas cosas más, llegada de la cercana Nigeria y que otorga poder sin fin a quienes la consumen. Energía para trabajar ocho horas sin descanso en simas de más de cien metros. Sin comer. Casi sin beber. Sólo fumando y golpeando la pared del fondo del hoyo. Con las pupilas dilatadas a punto de explotar y los ojos fijos sobre el esquivo brillo de un pedazo de piedra. Hora tras hora. Día tras día. Sin fin.
Blimmm blimmm blimmm…
Martilleo constante. En busca de preciados granitos color dorado. Ascensión de los infiernos. Una y otra vez. Martilleo constante. Sudor. Hambre. Tos perenne. Enfermedad. Ausencia, dolor… muerte.

Sanna´m.
El oro.
Allá en alguna parte de la dura e inhóspita llanura plena de rocas…

MGA 6.6

Terremoto en los Escombros.  Nicaragua 2014

A mediados de abril de 2014, Nicaragua (especialmente Managua), sufrió un enjambre sísmico que alarmó a la población e hizo tambalear los cimientos de la capital y sus alrededores. El día 10 de abril fue su momento álgido con dos terremotos de magnitud 6.3 y 6.6 en la escala sismológica de Richter. Como consecuencia de ellos, la zona de Managua conocida como los “escombros”, el antiguo centro de la ciudad y ahora zona en la que habitaba gran cantidad de personas en edificios parcialmente destruidos desde el gran terremoto de 1972, se vio seriamente afectada por los temblores haciendo caer (o peligrar) los pocos edificios que aún quedaban en pie.
Este es el relato fotográfico de los últimos momentos de “vida” de aquellos edificios tan emblemáticos de la ciudad vieja y la intranquilidad de sus moradores antes de abandonarlos para siempre.

LIWA MAIRIN

The Sad Song of the Mermaid.  Nicaragua 2004

Demasiado frecuente, demasiado prolongado, demasiado profundo.
Hay veces en las que la lucha por la supervivencia desafía los límites establecidos. El mar en su majestuosa, cruel y profunda inmensidad. Los héroes del abismo surcan las aguas sobre frágiles cayucos aferrados a sus precarios tanques de buceo y el arrojo de la necesidad. En soledad. Diez horas, a más de cien pies, doce días sin pausa cumpliendo su condena. Arrastrando su miseria por la pradera submarina. Alcohol y marihuana para mitigar los dolores de la enfermedad. Crack para el miedo controlar.
En tierra, las madres lloran por sus hijos devorados por la corriente, por sus vástagos presos del mal de las profundidades. Hay demasiados hogares marcados por la gran cruz de los lisiados.
Los muertos que hemos matado siguen estando muy vivos, en alguna parte del gran azul. En los dulces brazos de la Liwa Mairin, la mujer sirena. Allá en el fondo.

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